1. Garantizar que el número de código del
disco corresponde al vehículo en el que ha de instalarse.
2. Sustituir siempre al mismo tiempo los dos
discos del mismo eje.
3. Leer y respetar escrupulosamente las
instrucciones para sustituir el disco.
4. Sustituir los discos cuando presenten
surcos profundos, un desgaste irregular o cuando hayan llegado a su espesor
mínimo.
5. El valor del espesor mínimo va marcado en
cada disco (por ejemplo, MIN.TH 37 mm indica un espesor mínimo de 37 mm). Este
valor también se indica en el catálogo Brembo. En general, un disco del freno se
desgasta después de 2-3 cambios de pastillas.
6. Limpiar escrupulosamente los discos antes
de instalarlos. Comprobar que no hay residuos de aceite o de grasa en las pistas
frenantes. Esto podría influir negativamente en las prestaciones de frenado.
7. Una vez instalado el disco utilizar el
comparador, fijándolo en el montante de la suspensión. Medir con el comparador
la oscilación del disco, comprobándola en la parte exterior de la pista
frenante. Tras un giro completo de la rueda, el valor de oscilación no ha de
superar el valor de 0,12 mm. Si este valor es superior, cambiar la posición del
disco respecto al buje de la rueda (si los orificios de fijación lo permiten) o
montar el segundo disco. La medida de la oscilación del disco es una operación
muy importante: si la oscilación es excesiva, con el tiempo y a los pocos miles
de kilómetros, el disco podría sufrir un desgaste anormal incluso sin ejercer
una acción frenante (debido al contacto parcial con las pastillas) y podrían
producirse algunas vibraciones al frenar. La tolerancia máxima de la oscilación
indicada por Brembo es determinada por nuestra experiencia. Algunos fabricantes
de vehículos industriales pueden prescribir valores ligeramente distintos. En
estos casos respetar los valores indicados por los fabricantes.
8. Realizar un breve rodaje de los discos
nuevos (500 km aproximadamente); durante estos kilómetros frenar de manera suave
y corta para que se asienten correctamente las pastillas con el disco. Una
acción frenante demasiado brusca o demasiado larga podría provocar el
recalentamiento del material de roce de las pastillas y del disco, con el riesgo
de comprometer a largo plazo la integridad y las prestaciones de los frenos.
9. Los discos y las pastillas son una fuente
importante de información (estado de las superficies, color y aspecto). Todos
los cambios de sus condiciones podrían indicar que se han roto o desgastado uno
o varios componentes del eje (pinzas, buje, rodamientos, etc.).